Aún cuando la tecnología Blockchain nació con la idea de crear una moneda digital, sus características esenciales abren un abanico de posibilidades más allá de las criptomonedas. El desarrollo de esta tecnología ofrece variadas oportunidades, tanto a las empresas e instituciones, como a las personas. Y estas aplicaciones no solo se circunscriben al ámbito de las finanzas y el intercambio monetario, sino que abarcan sectores distintos de la sociedad.

Un sistema de registro descentralizado, transparente, público e inmodificable, protegido por protocolos criptográficos, proporciona oportunidades a toda actividad que involucre la transmisión de información. El hecho de que no exista la necesidad de un intermediario para garantizar procesos de transmisión segura de datos significa un cambio radical en la manera como se han manejado los procesos administrativos hasta ahora, donde siempre la figura de una autoridad central se impone como tercero garante de que se cumplan determinados protocolos. Este papel de garante lo cubren todos los nodos de la red, de forma descentralizada.

Al eliminar intermediarios se simplifican los procesos y se reducen los costes de los mismos. La aplicación de la tecnología Blockchain en grandes procesos administrativos, tanto públicos como privados, eliminará bastante burocracia, papeleo y minimizará los tiempos.

Además, mediante la adopción de formas de almacenamiento y gestión de información distribuida, incentivará la imposición de modelos colaborativos, donde la confianza y la seguridad necesariamente estén depositadas en el colectivo y ya no en un poder central.

La forma en que funciona Blockchain permite que todos los participantes conozcan los movimientos y cambios que se han realizado en un documento, así como su autor. Al basarse en operaciones matemáticas, Blockchain es hasta ahora uno de los métodos más seguros que existen para crear, modificar, compartir y almacenar información, por lo que puede aplicarse a cualquier ámbito que necesite realizar alguna de esas acciones, sobre todo si en ellas tienen que participar múltiples usuarios.

Finanzas

Blockchain nació para dar vida al dinero electrónico bajo la forma de criptomonedas. Sin embargo, en el mundo de las finanzas su aplicación trasciende el hecho de crear monedas digitales o sistemas de pago descentralizados. Las personas quieren tener más control sobre sus operaciones financieras y son mucho más críticos respecto a la opacidad con que los bancos, por ejemplo, manejan su dinero. Y es aquí donde surge el punto de transformación en el que ya trabajan las instituciones del ramo, estudiando y experimentando sobre nuevos modelos de negocio en los que el objetivo no sea ya vender servicios a los clientes, sino “acompañarlo” en el camino de satisfacer sus deseos y necesidades.

La Blockchain aporta seguridad, transparencia y confiabilidad a los sistemas financieros. Además, es un salto adelante en la introducción del cliente en el manejo de los fondos, lo que representa un atractivo para las nuevas generaciones. En un ambiente donde cada usuario maneja su cuenta como una billetera (Wallet), el sistema bancario podría pasar a ser una infraestructura de soporte y mantenimiento en medio de un ecosistema descentralizado donde las transacciones sean mucho más veloces, seguras y confiables. El negocio bancario iría desde el cobro de comisiones por transacciones hasta la oferta de instrumentos crediticios con un alto nivel de trazabilidad, ya que todos los registros son públicos y controlables en la Blockchain.

Por otro lado, los criptoactivos que circulan en una Blockchain pueden fácilmente comportarse como instrumentos de reserva de valor. Se pueden crear “tokens”, o activos que circulan en una respectiva comunidad, como instrumentos transferibles que, mediante oferta y demanda, conservan e incluso aumentan su valor, resultando altamente atractivos para inversionistas en todas las escalas, desde un pequeño ahorrista, hasta capitales mayores que puedan ser potenciales inversionistas en distintos sectores.

Las estructuras financieras en Blockchain facilitan también los procesos de conocimiento de clientes (“KYC” o Know Your Customer). Esto es, la posibilidad de seguimiento pormenorizado de los fondos a través de las cadenas de bloques. De esta manera contribuyen a la minimización de delitos como el lavado de dinero, ya que se puede comprobar rápidamente el origen y trayectoria de cada activo o moneda.

Seguros

Como hemos visto, una de las características más importantes de la tecnología Blockchain es la trazabilidad de la información. Esta proporciona una gran oportunidad en el ámbito de los seguros. Pongamos un ejemplo ilustrativo, extraído del libro Blockchain, la revolución industrial de Internet:

Supongamos que un conductor quisiera asegurar su vehículo y que, gracias a la existencia de un sistema Blockchain, tuviera la posibilidad de transmitir, de forma anónima y totalmente confidencial, su historial de siniestros para la realización de un estudio. En el caso de que el automóvil estuviera sensorizado —lo que implicaría la combinación de la Blockchain con el Internet de las Cosas—, este informe podría completarse con datos significativos sobre los hábitos de conducción de la persona. Ese mismo conductor podría transmitir por igual a varias compañías aseguradoras su petición de asegurar su coche. Una vez procesada y analizada la solicitud según los criterios de evaluación de riesgo de la aseguradora, el conductor recibiría varios contratos inteligentes con distintas ofertas. Una vez optara por firmar uno de esos contratos, verificaría su identidad a la aseguradora, demostraría ser propietario del coche, ingresaría el dinero de la póliza y recibiría el certificado y prueba de su seguro.

Los contratos inteligentes proporcionan ventajas no solo para las aseguradoras, sino también para los asegurados. El smart contract garantizará que, de cumplirse las condiciones establecidas en la póliza, el pago del monto asegurado se ejecute de manera automática, sin mayor trámite. Esto se aprecia mejor aplicando el ejemplo al caso de los seguros de los boletos aéreos. Un contrato inteligente puede garantizar, mediante el cruce en información por internet, que si un pasajero asegurado se ve afectado por el retraso de un vuelo, le sea reintegrada una fracción acordada del costo de su boleto, de forma automática y sin necesidad de tediosos reclamos.

Industria

La aplicación de la tecnología Blockchain en el sector industrial implica la inmersión en el concepto de la “Industria 4.0”. Esta última consiste en la digitalización y coordinación cooperativa entre los procesos productivos. Tecnologías facilitadoras como el Internet de las Cosas (“IoT” o Internet Of Things), las comunicaciones M2M (Machine to Machine – Máquina a Máquina), las plataformas de almacenamiento de datos en la nube (servidores en internet, sin espacio físico), la Inteligencia Artificial (“AI” o Artificial Intelligence), entre otras, hacen posible la idea de la “Industria Inteligente”. El ejemplo más adecuado para entender de qué se trata esto es la aplicación a una cadena de ensamblaje en una fábrica.

Supongamos que una fábrica de un electrodoméstico, un televisor por ejemplo, aplica la tecnología Blockchain a su cadena de ensamblaje. Cada paso de la cadena será registrado en la cadena de bloques certificando la calidad de esa parte del proceso. Los contratos inteligentes permiten generar un sistema de firmas digitales que detengan el proceso en caso de que no se cumpla correctamente un elemento del protocolo de calidad. Es posible detectar rápidamente el fallo y corregirlo para garantizar así que la construcción del producto cuente con la más alta calidad.

En el caso de la industria alimentaria, las ventajas se vuelven incluso más interesantes para el usuario. Mediante un sistema de etiquetado, una persona podrá tener a mano la información de toda la cadena de suministro del alimento que va a consumir, desde su origen, pasando por todo el proceso de transporte, almacenamiento, tratamiento, empaquetado. Cada uno de estos pasos estaría certificado por firmas digitales. Y todo el proceso sería públicamente auditable mediante los registros inmutables de la Blockchain.

Con el uso de tecnologías como la Blockchain, surgirá una nueva economía en la que los propios dispositivos, mediante comunicaciones M2M, serán capaces de llegar a acuerdos de suministro de materias primas, piezas, mantenimiento, energía y delegación/ coordinación de la producción, e incluso también logísticos, que quedarán reflejados en los smart contracts y cuyo pago se ejecutará automáticamente cuando se cumplan las condiciones establecidas en el contrato.

Estado y gobierno

La transparencia, seguridad y confianza distribuida que aporta la tecnología Blockchain abre múltiples oportunidades para el ámbito institucional. Los Estados y gobiernos pueden dar grandes pasos en la automatización de muchos trámites y procesos públicos, con enormes beneficios: eliminar o minimizar espacios para la corrupción, facilitar procedimientos a la población, acelerar procesos que actualmente son largos y engorrosos.

Con el uso de bases de datos distribuidas bajo la forma de cadenas de bloques protegidas criptográficamente, el Estado podría acercarse más a cumplir su función de garante, sin el inconveniente de convertirse en un ente “todopoderoso” a partir del cual efervescen vicios como el entorpecimiento de procesos, corruptelas y desviación de recursos.

Algunas áreas de aplicación son:

– Autenticación de documentos: El sistema de registros y notarías puede ser automatizado mediante Blockchain. El Gobierno puede crear una red digital distribuida donde se registren actos y transacciones de diversos tipos: desde compra-venta de bienes hasta certificados y títulos universitarios, pasando por títulos de propiedad de tierras, inmuebles, vehículos, etc. Mediante contratos inteligentes se puede garantizar que la transferencia de recursos, en una venta por ejemplo, se haga de forma instantánea y sin intermediarios. Ya no más cheques de gerencia, ni cámaras de compensación ni ninguna mediación que ponga en riesgo la integridad de la transacción.

– Propiedad de la tierra: Una plataforma construida sobre Blockchain permitiría mantener una historia transparente de la propiedad de los terrenos. Sería inalterable gracias a la tecnología. Los certificados de propiedad serían públicos, fácilmente accesibles por internet por parte de cualquier juzgado o fiscalía, y no se podrían modificar. La trazabilidad de los registros significaría un gran avance en cuanto al control sobre los procesos campesinos y productivos.

– Asignación de recursos públicos: La transparencia es, como hemos visto, uno de los aportes más prometedores de las cadenas de bloques. Y es también una de las mayores exigencias que, cada vez más, la sociedad civil le hace a los gobiernos, corporaciones y cualquiera de los grandes actores sociales.

Imaginemos un Estado en el que, al producirse una decisión ejecutiva que implique la asignación de recursos para resolver un problema específico de una comunidad en particular, la autoridad responsable (digamos un presidente, ministro o gobernador) firme una transacción y la envíe a la Blockchain para que, de manera automática y sin mediaciones que detengan u oscurezcan el proceso, el dinero sea acreditado a la cuenta de la comunidad o ente relacionado con la obra. De esta manera la comunidad puede gestionar sus recursos eliminando toda burocracia, pero además existirá el mecanismo de control al tener que certificarse en la Blockchain el cumplimiento de la obra para la que fueron asignados los recursos.

Se puede aplicar este esquema a todo proceso que involucre la distribución de recursos, financieros y no financieros. Un sistema de control basado en Blockchain ayudaría a garantizar una mejor y más justa distribución de materiales para la producción. La trazabilidad y la transparencia, al estar cada movimiento de la cadena registrado en la copia que posee cada nodo de la red, minimizarían la posibilidad de que recursos destinados a los pequeños campesinos por decisión ejecutiva sean desviados y asignados a quien no le corresponden.

Propiedad intelectual

Blockchain devuelve a los creadores el valor del copyright, o derecho de copia, que con Internet y su capacidad de difundir y reproducir hasta el infinito, se había desdibujado. Ahora es posible certificar de manera imborrable la autoría y licencia de cualquier obra o creación. Los autores pueden comercializar sus obras directamente con el público, estableciendo las bases y esquemas de venta o intercambio en smart contracts.

La cadena de bloques garantiza la trazabilidad de cada copia reproducida, y los mecanismos criptográficos que se usan en Blockchain, como las marcas o sellos de tiempo, garantizan que la copia que circule en internet no pueda ser otra que una adquirida directamente a su creador. Así, los creadores de distintas artes podrán saber quién reproduce su trabajo, dónde y el número de veces que ha sido utilizado o copiado. Y esto abre un abanico de posibilidades para las industrias culturales.

Industrias culturales

En el ámbito de la música, de la literatura, del periodismo o del cine, Blockchain permite a los creadores construir sus propios mercados y establecer relaciones financieras directas con sus fans. La periodista española e investigadora en tecnología Blockchain Covadonga Fernández lo plantea en términos claros: “Los creadores pueden lanzar tokens e integrar en ellos sus derechos de autor y determinadas condiciones para el consumo de sus productos. Los tokens, además de por los propios seguidores, pueden ser comprados por inversores que confían en que los trabajos se revaloricen en el futuro”.

Los músicos y fotógrafos, por ejemplo, pueden monetizar sus creaciones en mercados colaborativos de persona a persona y ver sus obras protegidas por Blockchain. Es posible fijar los precios de sus trabajos o indicar cómo quieren que se distribuyan las ganancias entre las personas u organizaciones que hayan intervenido en el desarrollo de sus obras.

Por su parte, los consumidores podrán participar en el financiamiento de los programas que desean ver en televisión, así como las producciones cinematográficas, contribuyendo a su producción y participar de los beneficios obtenidos de su emisión.

Comunicación

La tecnología Blockchain incursiona en este sector por la vía de la desintermediación entre el comunicador y el receptor, donde el primero puede vender sus contenidos (noticias, reportajes, entrevistas, crónicas, análisis, notas de opinión, fotoreportajes, infografías, etc.) tanto a editores como a los usuarios finales bajo términos acordados en un smart contract, que garantizará la credibilidad del origen de la noticia, que estará asociado a el periodista. De esta manera, los consumidores de información podrán acceder a contenidos según sus necesidades y voluntad, sin depender de la oferta global que le haga un medio de comunicación, que generalmente incluye publicidad y contenidos irrelevantes para una persona en particular. Las criptomonedas facilitan lo que se conoce como “micropagos”, donde una persona puede pagar por ver una noticia, leer una entrevista, mirar un video, o escuchar un audio sin necesidad de atarse a una suscripción a un medio o comprar la edición completa. Esto es posible gracias a que las comisiones por transacción son realmente bajas.

Así mismo, se pueden construir plataformas cuyo modelo esté basado en una “economía circular”, esto es, donde los creadores cobran por el contenido difundido y los usuarios también son remunerados por el consumo de este. Es el caso, por ejemplo, de la red social basada en Blockchain Steemit, que recompensa a los periodistas o blogueros con criptomonedas en función de los votos que los lectores conceden a sus contenidos. A su vez, también remunera a los usuarios por votar sus informaciones favoritas.

Educación

La aplicación de las ventajas de esta tecnología al sector educativo está actualmente en fase exploratoria y experimental, según un análisis realizado para la Revista Electrónica de Tecnología Educativa EDUTEC. Sin embargo, se avizoran sus usos en cuanto a la certificación de títulos y notas en una cadena de bloques, donde cada institución educativa estaría posicionada como un nodo de la red. Esto facilitaría procesos de validación interinstitucional, ahorraría trámites y reduciría costos, además de eliminar la falsificación y el fraude en la emisión de dicho tipo de documentos.

Su aplicación se extiende hasta el ámbito internacional, donde la apostilla hecha en Blockchain ofrece una oportunidad para facilitar el proceso de equivalencias para estudiantes que deseen continuar estudios en otros países.

Así mismo, Blockchain podría ser un aporte en cuando a la disponibilidad de un registro de actores del sector educativo: instituciones, estudiantes, profesores, graduandos, etc. También se puede aplicar al registro de pruebas, exámenes y expedientes académicos.

Sería útil, aprovechando las ventajas que hemos visto más arriba, para el registro de documentos y publicaciones académicas que garantice el reconocimiento de autor y evitar los casos de plagio en la producción intelectual.

Sanidad

La Blockchain se presenta como una solución innovadora para el sector sanitario. Puede facilitar la gestión y el procesamiento de la información de cada paciente, suministrándola de forma rápida al personal médico y a los centros de salud, evitando problemas como el extravío de datos o la manipulación de los mismos.

El desarrollo de una plataforma que integre datos provenientes de centros de salud públicos y privados facilitaría el manejo de la data, con un registro pormenorizado de las afecciones, los médicos tratantes y el tratamiento seguido, automatizando la consulta de esta información a la hora de atender a las personas. Con este registro, los médicos serían capaces de indicar los mejores tratamientos, pudiendo identificar posibles efectos secundarios y mejoras.

Como las cadenas de bloques consisten en una base de datos distribuida, en la que cada nodo de la red posee una copia de todos los datos actualizada en tiempo real, mediante ella no solo se podría consultar todo el historial de un paciente en particular, sino que un equipo médico podría consultar mejores prácticas o tratamientos que colegas suyos hayan practicado con éxito en situaciones similares.

Una de las ventajas que ofrece la tecnología Blockchain, es la capacidad de interoperabilidad con otras plataformas similares, facilitando bajo este esquema una comunicación directa entre personal médico, proveedores de tratamientos y otras instituciones especializadas en salud que manejen la atención de un mismo paciente.

Una cadena de bloques en conexión con otras, simplificaría el tiempo que llevan los procesos y otro conjunto de trámites en lo que se refiere al diagnóstico de la enfermedad, resultado de pruebas indispensables y prescripción de tratamientos requeridos según los especialistas, que ayudarían de este modo en la prestación de un mejor servicio y en una atención menos entorpecida hacia los usuarios.

Sistema electoral

Algo que quizás muchos habrán pensado durante mucho tiempo es lo útil que sería la posibilidad de votar por Internet, siempre y cuando exista la garantía de que el proceso sea transparente, secreto y confiable.

Una de las características de las cadenas de bloques es la imposibilidad de modificar los datos una vez registrados, por el sistema criptográfico que lo sustenta y porque la distribución de la información en todos los nodos de la red hace que un eventual hackeo tenga que intervenir cada una de las copias guardadas antes de ser detectado, lo cual es virtualmente imposible. Esto último también permite construir un sistema de auditoría donde, desde varios nodos, distintos actores e instituciones puedan monitorear el proceso.

El tema está siendo abordado en distintos contextos políticos. Por ejemplo, el Parlamento Europeo y la Comisión Electoral Rusa investigan las posibles aplicaciones de la tecnología en los sistemas electorales.

Hay que decir, sin embargo, que también existen dudas y críticas sobre la aplicación de Blockchain en votaciones. La mayoría de ellas se dirigen a la paradoja que existe entre la necesidad de garantizar el secreto del voto y la de identificar a cada elector de manera que no pueda votar más de una vez. La encriptación de los datos aporta a la primera cuestión, y la trazabilidad de la información lo hace a la segunda. La manera de combinar estos dos aspectos es lo que haría falta demostrar plenamente.

ISARQ/AG

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