api

El término API (Interfaz de Programación de Aplicaciones) cada día cobra más importancia cuando se habla de soluciones y desarrollos tecnológicos. Instituciones y empresas, en múltiples áreas, se enfrentan a la necesidad de construir o utilizar una API, ya sea para ofrecer un servicio o para mejorar el desempeño de alguna operación.

En esta nota expondremos en qué consisten las interfaces de programación de aplicaciones y por qué son tan importantes hoy en día.

En primer lugar, hay que decir que los lenguajes de programación han usado API desde la década de 1960, cuando el auge de la ciencia computacional. Pero es en esta década, con el crecimiento exponencial en el desarrollo y aplicación de las tecnologías digitales y el creciente acceso público a los dispositivos móviles, que este término ha cobrado mayor relevancia. Se podría decir que sin las API nuestra experiencia con las aplicaciones móviles no sería posible. Así mismo, las compañías han reconocido la utilidad de estas para mejorar el desempeño organizacional e incluso para elevar sus ingresos.

 

¿De qué se trata?

Una API, en su descripción más simple, es un contrato que le permite a dos o más softwares comunicarse entre sí y compartir información. Por ejemplo, un servicio de compra y venta de artículos en la que el usuario realiza una oferta o una compra desde la aplicación instalada en su teléfono móvil y esta información se registra simultáneamente en el sitio web del servicio. Lo que permite que esto suceda es una API.

Con el desarrollo de la Internet de las Cosas (IoT), donde todo tipo de aparatos electrónicos tienen la capacidad de conectarse a Internet, el intercambio de información entre softwares, y por los tanto las API, están en todas partes. Están en los televisores, los automóviles, los electrodomésticos, relojes, y por supuesto, en nuestros teléfonos celulares, donde descargamos y utilizamos apps de todo tipo.

Las API son responsables de casi todo lo que hacemos en la web. Son la manera cómo los datos se conectan de un lugar a otro, y luego a nuestros dispositivos. De este modo, con solo unos pocos taps o clics, podemos hacer cosas como ordenar una pizza, reservar un hotel, calificar una canción o descargar un software. Las API funcionan silenciosamente en segundo plano, haciendo posible la interactividad que deseamos. Nos mantienen conectados, por lo que podemos acceder fácilmente a datos en todo el mundo.

Cada vez más, las API están reemplazando los complejos sistemas de los sitios web tradicionales en cuanto a su capacidad de proporcionar formas rápidas y seguras de conectarse. Al proporcionar una arquitectura de “autoservicio”, las API les brindan a los desarrolladores una manera fácil de conectarse directamente con los sistemas de “back-end”, datos y software, permitiendo que los equipos de ingeniería hagan su trabajo en menos tiempo y con menos recursos.

Por ejemplo, una institución gubernamental encargada de establecer y cobrar tributos a los ciudadanos necesita establecer una conexión con todos los bancos del país para que la personas puedan realizar el pago de sus tributos desde la plataforma de internet de su banco de preferencia. Los bancos deben desarrollar un sistema que facilite estos pagos en su servicio web, pero para que los pagos sean efectivos y queden registrados en el sistema de la institución responsable, las aplicaciones bancarias deben poder conectarse a la base de datos de esa institución. ¿Qué hace posible eso? Una API. Esta será la puerta de acceso de los bancos a la información institucional, lo que les permitirá obtener la información necesaria para establecer el sistema de pago: cuáles son los tributos, los montos de los pagos, las penalizaciones, las reglas a seguir, etc. De esta manera se beneficia al usuario final al facilitar el trámite mediante una API.

 

¿Cómo funciona?

Existen varios elementos en el funcionamiento de las API. Comprendiéndolos uno a uno es más fácil captar el sistema en su conjunto.

1.- Datos. Cualquier API trabaja con datos compartidos. Éstos pueden ser puntos de información, piezas de código, software o servicios que una empresa posee y que valora compartir. Estos podrían ser enlaces a la biblioteca de música de Amazon, a la base de datos de tuits de Twitter, o las noticias de una agencia de información. Tiene que haber un valor inherente al compartir estos datos y una demanda considerable para ellos. Los datos residen en el servidor o la base de datos de una compañía, entonces el siguiente paso es ponerlos a disposición de partes externas.

2.- La API. Esta actúa como una puerta de enlace al servidor para cualquier entidad externa. Proporciona un punto de entrada para los desarrolladores que usarán los datos para construir su propio software, pero también actúa como un filtro para esos datos. Usted nunca querrá abrir todo su servidor y todos sus contenidos al mundo exterior. Ahí es donde entran las API: solo revelan lo que usted desea que revelen.

3.- Desarrolladores. La audiencia inmediata de una API rara vez es el usuario final de una aplicación; generalmente es el desarrollador que crea un software o una aplicación alrededor de esos datos. Aquí es donde los datos toman vuelo, generando creatividad, nuevas formas de implementarlos que anteriormente podían o no haber tenido algún valor comercial real para su propietario. También permite a los desarrolladores aprovechar componentes de software reutilizables por lo que no están repitiendo el trabajo que ya está hecho. En el caso de las API públicas, se les está proporcionando a otros desarrolladores formas creativas e innovadoras de usar sus datos. En las API privadas, se provee a los desarrolladores internos de un portal de autoservicio que les permite hacer su trabajo mejor y más rápido.

4.- Aplicaciones. Las mejores aplicaciones son potentes porque están conectadas a datos y servicios. A su vez, esto les permite brindar experiencias más ricas e inteligentes a los usuarios. Y esto solo es posible gracias a las API. Las aplicaciones impulsadas por API también son compatibles con más dispositivos y sistemas operativos, proporcionando experiencias más completas.

5.- Usuario final. Las aplicaciones brindan a los usuarios finales una gran flexibilidad para acceder a múltiples aplicaciones sin problema desde múltiples dispositivos, usar perfiles sociales para interactuar con aplicaciones de terceros y muchas oras ventajas.

En resumen, el funcionamiento de una API puede expresarse de la siguiente manera: Un sitio web usa una dirección URL para hacer una llamada a un servidor y cargar una página web en un navegador. Las API también facilitan las llamadas a un servidor, pero de una forma más simple. Se conectan a la web, permitiendo a los desarrolladores, aplicaciones y sitios acceder a sus bases de datos y servicios, algo parecido a como funcionan los softwares libres u “open source”. Las API actúan como un conector universal, con un conjunto de instrucciones estándar.

 

¿Para qué sirve?

Las API ofrecen muchísimas oportunidades a las empresas e instituciones. Veamos algunas de las aplicaciones de esta tecnología:

1. Las API actúan como una puerta de entrada para las personas que poseen la llave adecuada. ¿Desea brindar acceso a sus datos a personas específicas, pero no a todos? Una API actúa como una puerta de entrada a su servidor y base de datos que aquellos con una clave API (o una suscripción paga) pueden usar para acceder a los datos que decida revelar. También puede establecer especificaciones, reglas y niveles de derechos administrativos para determinar quién pasa por esa puerta, con qué frecuencia y qué es lo que obtienen. Una clave podría darle a un usuario acceso de lectura, acceso de escritura o ambos, de acuerdo a la intención.

2. Las API son como un contrato. Cuando construyes una API por primera vez, es como crear un contrato con los desarrolladores a los que se les está dando acceso. Ese acuerdo define su API y debe permanecer intacto durante todo el ciclo de vida de ésta. Se puede agregar funciones para cambiar las especificaciones de acuerdo a nuevas versiones (por ejemplo, hacer que su API sea accesible a través de un plan “freemium”), pero no puede eliminar las funciones existentes de ella.

3. Las API permiten que las aplicaciones (y dispositivos) se conecten y se comuniquen. Una API puede crear un flujo continuo de datos entre aplicaciones y dispositivos en tiempo real. Esto no solo permite a los desarrolladores crear aplicaciones para cualquier formato: una aplicación móvil, un dispositivo portátil o un sitio web, sino que permite que las aplicaciones “hablen” entre sí. Esta es también la forma en que una aplicación como Spotify, por ejemplo, funciona a la perfección en cualquier dispositivo que esté utilizando (por ejemplo, su computadora portátil y su teléfono inteligente), y recuerda la última canción que escuchó, aún si está en otro dispositivo.

4. Las API te permiten crear una aplicación en otra aplicación. Empresas y aplicaciones web populares, como Hootsuite, IFTT, entre otras, se han construido exclusivamente sobre la forma creativa de aprovechar las API. Las API permiten crear aplicaciones que usan otras aplicaciones como parte de su funcionalidad principal. Los desarrolladores no solo pueden acceder a códigos y tecnologías reutilizables, sino que también pueden aprovechar otras tecnologías para sus propias aplicaciones. TweetDeck es un excelente ejemplo de una aplicación que toma la funcionalidad principal de Twitter, luego se expande con más características y su propia interfaz única.

5. Las API actúan como un “enchufe universal”. ¿Qué pasa si todas esas personas con claves a su puerta hablan diferentes idiomas? Con una API, no importa. Todos, sin importar el equipo, el sistema operativo o el dispositivo móvil que están usando, obtienen el mismo acceso. Es como esos adaptadores universales de enchufes que le permiten usar un dispositivo en cualquier país. Una API funciona así: estandariza el acceso. Una vez que un usuario ingresa su clave de API, ésta determina qué nivel de acceso tiene, luego los datos que solicita son empaquetados por la API en un idioma que su software pueda entender.

6. Las API actúan como un filtro. La seguridad es una gran preocupación con las API, ya que se está dando acceso a extraños a sus servidores y todo lo que contienen. Las API deberían dar acceso controlado a los datos, con encriptación, permisos, administración de usuarios y otras medidas que evitan que demasiado tráfico, o tráfico malicioso, comprometan sus datos o el servidor. Además, ciertos datos pueden estar blindados, mientras otros son abiertos; así mismo, se puede permitir que la gente revise solo ciertas partes de la librería.

ISARQ/AG

 

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